La innovación en nuestros proyectos: procesos técnicos y de gestión

En Iberdrola México buscamos que cada uno de nuestros proyectos sea una respuesta a las necesidades de nuestro sector, para lo cual siempre estamos en busca de nuevos métodos y herramientas que nos permitan ir más allá de donde hemos llegado y cosechar nuevos éxitos.

Por Pablo Mañó, Director de Proyectos.

El sector energético requiere en todo momento de innovaciones. ¿Pero qué es la innovación? Definirla es una labor compleja, ya que solemos relacionarla con lo que es nuevo, lo que nunca has  visto antes. Suena complejo, producir algo que en estos tiempos aún no haya sido descubierto; pero, en mi opinión, innovar no significa crear algo que no sea conocido, sino la implementación o búsqueda de soluciones diferentes a lo que comúnmente se hacen ante cierta situación para adaptarnos a los nuevos tiempos y sus necesidades.

Como responsable de la organización de proyectos en construcción, he sido testigo y partícipe de la introducción de nuevas herramientas y métodos de gestión que nos han permitido posicionarnos como referentes en el sector. Ejemplos de estas aplicaciones son las turbinas de gas que se instalaron en las más recientes plantas de generación térmica que hemos puesto en operación: Escobedo, Topolobampo II y El Carmen. La particularidad que tienen estas turbinas es que son más eficientes y tienen un mayor rendimiento que las que instalamos en proyectos anteriores.

Además, en la central de Tamazunchale instalaremos una nueva versión de estas turbinas que ofrecerán un rendimiento aún mayor.

La innovación e introducción de nuevas tecnologías en los proyectos de Iberdrola México es un proceso acelerado. Desde que iniciamos operaciones en el país hace más de 20 años, hemos logrado adaptarnos muy rápido a las tendencias del sector. Es importante destacar que la innovación no solo se da con procesos tecnológicos, sino también en nuevas formas de gestión.

La planta de El Carmen, además de ser una de las primeras donde instalamos este tipo de turbinas, fue la primera de nuestras plantas que comenzó a comercializar la energía que generamos dentro del Mercado Eléctrico Mayorista, convirtiéndose en uno de los proyectos más retadores de mi trayectoria profesional, pues se necesitó invertir mucho tiempo y esfuerzo en conocer y adaptar las instalaciones a los nuevos requisitos que marcaba la normativa.

Es un hecho que en toda innovación existe un riesgo que debemos considerar al momento de establecernos metas, ya sea al momento de introducir nuevas tecnologías o al enfrentarnos a cambios metodológicos, el riesgo es real y debe ser nuestro referente para establecer los cambios que pensamos nos pueden ayudar.

¿Qué nos depara el futuro y cómo podemos continuar innovando desde Iberdrola México? Es imposible predecir lo que pasará mañana, pero creo que no debemos detenernos y pensar que ya no hay más que hacer. Gracias a las energías renovables, que en su momento fueron vistas como una gran innovación en el sector, hoy en día estamos posicionados como líderes del mercado, pero aún hay más por hacer al momento de buscar fuentes alternativas de energía. Personalmente, creo en el negocio del hidrógeno verde como una importante opción que a futuro puede cobrar gran relevancia en México y en el mundo, y quizás en ese rubro también logremos destacar.

Soy Pablo Mañó, y soy Gente Iberdrola.