¿De dónde surgió el horario de verano?

Año con año, a principios del mes de abril, nos encontramos moviendo las manecillas del reloj para adelantarlas, pues es la época en la que nuestras tardes duran un poco más y el sol sale más tarde. Se trata del horario de verano.

Seguro te has preguntado de dónde surgió esta idea. Aquí te damos la respuesta: en 1784 Benjamin Franklin, quien desempeñaba sus funciones como embajador de los Estados Unidos de América en Francia, envió una carta a un periódico francés donde exponía una serie de medidas para ahorrar energía.

Él propuso tres medidas peculiares:

  1. Imponer una multa a aquellos cuyas ventanas contaran con cortinas gruesas que impidieran la entrada de luz a sus habitaciones
  2. Regular el consumo con cera y velas
  3. Y hacer sonar las campanas de la iglesia al amanecer para que todo el mundo se levantara a la misma hora para aprovechar mejor la luz del día

En su momento, las tres ideas fueron rechazadas, pero son un antecedente de lo que hoy conocemos como el horario de verano.

Fue en 1996 cuando se instauró esta medida oficialmente en México, a excepción del estado de Sonora, con la finalidad de generar un ahorro de energía en los hogares. Desde entonces, el horario de verano ha logrado reducir el consumo de energía y ejemplo de ello son los siguientes datos presentados por el Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica:

De 1996 a 2014
se ahorraron

0
GWh

en consumo de energía eléctrica

En 2014 la energía ahorrada alcanzó el equivalente a

0

millones de pesos que es igual a 546,000 toneladas de CO2 que no fueron consumidas

En 2015 el ahorro energético fue equivalente al consumo de

0

casas habitación por todo un año

Con lo anterior, vemos que el horario de verano no solo supone un ahorro de energía, sino también un beneficio para el medio ambiente, ya que el aprovechamiento de la luz natural durante más tiempo permite reducir nuestras emisiones de energía.  Es importante notar que hay quienes cuestionan esta medida al señalar que las luces se prenden por las mañanas. Sin embargo, las noches son más cortas y el tiempo en que las casas son iluminadas de forma artificial es menor al resto del año.

En Iberdrola México creemos que estos días son una oportunidad para reducir nuestras emisiones a través de pequeñas acciones que generen un impacto positivo en el planeta. Así que no olvides adelantar tu reloj y disfruta de las tardes iluminadas por el Sol por más tiempo.